El baño de Catalina

1307744750838-CATA.JPG1.JPG

Cada vez que llega la hora del baño, Cata va a su cuarto y busca el carrito con juguetes. Tiene de los más variados, algunos de goma  y otros de plástico. Allí suelen descansar el pato Donald, el pez Nemo, el temible tiburón, alguna estrella de mar, varios muñecos, un burbujero...

Cuando la mamá  la llama, ella corre hasta el cajón de juguetes y, antes que nada, abraza  a su bebote, ese que Papá Noel le dejó en el árbol la última Navidad y que ,además ,trae la bañerita plástica para que la niña también lo bañe. Es un momento muy agradable ya que, como todos sabemos , a los niños les encanta jugar con el agua y en especial a Catalina ,que lo disfruta muchísimo, tanto que después no quiere salir y termina con los labios violetas por el agua que se ha enfriado , después de tanto tiempo de juego y chapoteo. La mamá la envuelve en su toallón de Minnie, mientras la pequeña tiembla de frío, pero está tan contenta que ni se da cuenta.

CATA.JPG2.JPG

Una tarde  estaba jugando con unos pinceles y témperas mientras la mamá estaba ocupada en la cocina. Destapó los potes de color azul, rosa, blanco y comenzó a pintar en la hoja de su cuaderno de dibujos. Estaba tan entusiasmada que desparramó la témpera por todos lados, salpicando los juguetes del cajón, casi sin darse cuenta, dejando los potes abiertos entre los muñecos al finalizar su obra de arte.

CATA.JPG3.JPG

Al rato, cuando su mamá la llamó para bañarla, la niña dejó todo como estaba y, arrastrando el cajón  hasta el baño , se metió en la bañera cubierta con agua, acompañada con su querido bebote y algunos de los juguetes, mientras su mami ordenaba en el cuarto la ropita y el calzado, para luego vestirla. Ella solía combinar los colores de las medias con el vestido, los moñitos para el cabello, la bombachita... Al terminar de vestirla, parecía una princesa de un cuento de hada , pero le llevaba tiempo  preparar todo. La niña siempre solía jugar un rato con los juguetes , hasta que llegaba su mamá y comenzaba a bañarla.

CATA.JPG4.JPG

Claro que, como esta vez estaban manchados con  témpera, el agua comenzó a tomar color. No entendía lo que estaba pasando pero le divertía ver cómo el agua adquiría diferentes matices. Al ratito nomás, buscó el burbujero y comenzó a hacer burbujas de todos colores .Soplaba con mucha fuerza , lo más que podía .Parecía que los cachetes le iban a estallar con tanto esfuerzo que hacía al soplar ,a la vez que agitaba los brazos para que volaran en distintas direcciones.

  

CATA.JPG5.JPG

Le agradaba ver cómo  se desarmaban al tocar las paredes. Algunas veces las atrapaba entre sus manos, aplaudiendo bien fuerte, siempre sonriente, feliz, hasta que se cansó, entonces colocó al pez, al tiburón y a la estrella de mar en el agua y comenzó a agitar sus piernas formando grandes olas de colores. En pocos instantes el baño quedó cubierto de burbujas y la bañera de espuma, conformando  lo más parecido a un  gran cuadro de algún pintor moderno.

 -¡Mami, mami ,vení!  -dijo contenta y con ganas de compartir lo que veían sus hermosos ojos.

 La mamá fue corriendo a ver qué sucedía y, grande fue su sorpresa, al ver el piso todo mojado, las burbujas  cubriendo el aire  y colmándolo de colores, el pez Nemo nadando junto al tiburón como si estuvieran en el océano y la niña con los cabellos rosas con mechones azules, muerta de risa .

CATA.JPG6.JPG

 -¿Qué sucedió aquí Catalina? ¡Mirá el desorden que hiciste! –dijo muy enojada

   -¡No mami, estamos jugando y está muy divertido! –contestó la niña contentísima.

-¡Bueno basta, este juego se terminó!¡Salí del agua y  ordenemos todo ya mismo!-agregó molesta.

 Claro que después la mamá de Catalina tuvo que volver a  llenar la bañera con agua limpia y bañar , a ella y a  los juguetes. Todo estaba quedando en orden, pero en un momento en el que la niña  miró hacia el techo , sonrió sorprendida al ver a la estrella de mar, aún con pintas de  témpera blanca ,pegada sobre el cielo raso azul.Claro, con tanto chapoteo y agite de piernas,la pobre estrella salió volando y quedó estampada en las alturas, decorando el techo, cual si fuera el cielo.

CATA.JPG7.JPG

Con sus manchitas de témpera blanca, parecía titilar brillante saludando desde lo alto. Mamá Vanesa la miró  y soltó la carcajada, mientras Catalina le devolvía el saludo a la estrella con su manito y la mirada chispeante por el asombro.

 Cuando esa noche Cata se acostó a dormir con su bebote, le dijo al oído, muy bajito, para que nadie más la escuche:

 - ¿Te gustó bebé? ¡Mañana, si querés, jugamos de nuevo!

CATA.JPG8.JPG

|

Comentarios

Solo quiero decirte que estoy muy orgullosa que te hayas inspirado en mi princesa para escribir esta historia. Ella también te lo agradece y te quiere mucho...Sigue adelante que queremos más...
(Después decime cómo agrego mi foto) Ja ja.-
Responder

pura dulzura..

Responder

Qué bonita ambientación, qué lujo de detalles... es todo tan tiernamente infantil, tan íntimamente familiar... Este cuento es un destello de dicha, la alegría de ver crecer la infancia de cerca.

Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar