El caracol y la hormiga

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  Una mañana de sol, Lito ,el caracol, salió a caminar muy preocupado y triste. Al verlo, desde una rama baja del Nogal, el pájaro Plumita azul le preguntó:

-¿Qué te pasa Lito que te veo tan angustiado?

-Nada ,nada.  -y  luego comenzó a llorar desconsoladamente diciendo:

-Yo quiero tener una casa grande, como la de los demás caracoles, y no sé cómo hacer…

-   Pero tenés que comer mucho para crecer y así, tu casa será la más grande, la más hermosa que jamás hayas visto - dijo el pájaro.

  -Lo que pasa es que ahora es invierno y no hay hojitas verdes y frescas para comer.Los árboles ya casi no tienen ,por eso estoy triste.

  Luego de pensar unos segundos el pájaro dijo:

- ¡Ya sé cómo ayudarte!. ¿Sabías que las hormigas llevan las hojas al hormiguero y las almacenan allí por un tiempo? Lo que vos tendrías que hacer es entrar al hormiguero mientras ellas duermen y… ¡Listo, problema terminado!

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- ¡Gracias Plumita azul! -dijo el caracol, y se fue a esperar la noche.

  Cuando vio las primeras estrellas en el cielo ,se asomó por el agujero del hormiguero y, al comprobar que todas las hormigas dormían ,entró despacito, sin  hacer ruido. A un costado pudo ver la montaña de  hojas, entonces se avalanzó  sobre ella y comió desesperadamente.

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  Su cuerpo comenzó a crecer y sentía cómo su casita , llamada valva, se hacía grandota. Cuando ya no pudo más, al sentirse demasiado pesado, decidió salir para volver con su mamá caracola. Como estaba tan ,pero tan grande , no podía pasar por el agujero del hormiguero, entonces comenzó a hacer fuerza y a empujar para ver si podía abrirlo. Golpeaba con todo su cuerpo y todas sus ganas pero no podía y, con tanto alboroto, despertó a Doña hormiga que ,al verlo y notar que faltaban las hojas verdes ,dijo muy exaltada:

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-¿Qué estás haciendo aquí? ¿Adónde están las hojas de mis hormiguitas?

-No seeé -respondió temblando de miedo, pero al ver que todas las hormigas se despertaban con los gritos , muy asustado, confesó toda la verdad.

Doña hormiga no podía creer lo que estaba escuchando. Asombrada le preguntó:

-¿Te comiste todas las hojas? ¿Por qué no pediste permiso?. Te hubiéramos ayudado. En nuestra casa siempre hay lugar para uno más. Las puertas del hormiguero siempre están abiertas cuando se trata de colaborar . ¡Robar es muy feo, está muy mal!!!

-Perdóneme por favor-dijo avergonzado y arrepentido. Le prometo que nunca más voy a actuar de esta manera .La próxima vez, le pediré permiso cuando desee entrar.

-Bueno, está bien .Por esta vez te perdono-dijo la hormiga

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Luego ordenó a sus pequeñas que agrandasen la puerta de entrada del hormiguero, para que pudiese salir. Cuando lo vió su mamá caracola ,casi no lo pudo reconocer. Estaba muy sorprendida.

-Lito, ¿sos vos? -preguntó

-Sí mami. ¿Te gusta mi casa nueva?

-Pero, qué te pasó hijito?

 Lito le contó lo sucedido y, prometiendo cumplir con lo pactado con Doña hormiga, abrazó muy fuerte a su madre.Tan ,pero tan fuerte ,que casi la aplasta, porque estaba muy grandote, tanto como él deseaba.

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  Ella preparó una rica comida para compartir con las hormigas y así, agradecerles el gesto de haber perdonado a su hijo.

   A la mañana siguiente, cuando el pájaro vió a Lito, no lo podía creer. Se limpiaba los ojos con la plumita azul de su ala para ver mejor. El caracol, al verlo tan impresionado , rió mucho y luego ,le contó lo que había sucedido ,especialmente, la lección que había aprendido.Ahora no lo llaman más Lito. Desde ese día  el caracolito es un caracolote.

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    Así termina este cuento tan pequeño como el caracolito. No, no… tan grandote!!!.

                                               Claudia Beatriz Felippo

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Comentarios

woowww!! muy lindo claudia, tienes una imaginaciòn sorprendente, te felicito desde mèxico!!, tienes algùn libro publicado q yo pueda comprar??? saludos

 

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Claudia, me estoy volviendo adicta a tus cuentos. Éste me faltaba, ¡¡¡y me encanta!!! El planteamiento es original y ético, así que uno no deja de preguntarse qué pasará y cómo, temiendo que se escurra hacia la moraleja tópica... pero lo resuelves tan maravillosamente que enamora. Y sobre todo me gustan tus detalles, como el pajarito frotándose los ojos con la pluma, jajaja. Los dibujos un acierto, eres muy completita, ¿no? (mi abuela diría: "igual sirve para un barrido que para un fregado", no sé si se usa en Argentina). En fin, te felicito cordialmente y me alegra poder acceder a este filón de cuentos que estás liberando. Besazos mil.

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qué linda historia, muy fresca y con moraleja!

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